Me enamoré de un Panda

a MPL

Ilustración: JuanSe

-Tenemos que hablar- dijo mamá- ¿Qué te pasa que andás tan contento últimamente?- preguntó.

-Pues mamá, resulta que he conocido una chica y me ha gustado- Respondí.

-¿Si? Y ¿Cómo se llama esa chica?

-Maria

-Pero Maria no es un nombre para una golondrina.

-Es que es cierto mamá, no es una golondrina como nosotros, es un panda.

-¿Un panda? Y ¿Cómo es eso que te has enamorado de un panda?

-Pues no sé mamá, resulta que un día en uno de mis vuelos nocturnos, mientras ustedes dormían me he ido a sentar en un árbol a mirar las estrellas y allí la encontré suspirando.

-Ah, ¿O sea que le gustan las estrellas?

-Si mamá y también el café con tres cucharadas de azúcar como a mi, espumoso y con canela si es capuccino, le gusta que le haga cosquillas en la cara para dormirse y en la espalda también, le gusta que le sople el cuello cuando tiene calor y que le hable como si fuera un bebé.

-Y tu hijo, ¿sabías que los pandas comen golondrinas?

-No mamá, no comen golondrinas, porque solo les gusta el bambú.

-Pero hasta donde yo sé, a la Panda Maria le gustan las alitas picantes.

-Si mamá, pero no las de golondrinas, es por eso que me he enamorado.

-Pero hijo, ¿tu sabes lo que trasciende eso?

-No mamá.

-Hijo, tu debes enamorarte de una golondrina como tu, porque nosotros escogemos nuestra pareja para compartir con ella el resto de la vida, sin importar diferencias, defectos, errores, sin importar cuantas veces nos han hecho llorar y tu, ¡Tu te has enamorado de un Panda que te puede comer!.

-No mamá, ella y yo llevamos mucho tiempo saliendo.

-¿Ah si? ¿Cómo cuanto tiempo?

-Nos conocemos hace años, yo la había visto pasar y me había gustado por su manera de ser tierna, y el día que la conocí empecé a visitarla todas las noches, quedándome con ella hasta entrada la madrugada, conversando, haciendo cosas que nos han ido uniendo de a poco, es por eso que te digo que estoy enamorado.

-Y esa Panda Maria, ¿está dispuesta a conocernos?

-Mamá, si, ella dice que yo debo estar con ella, porque también tiene un sentimiento muy grande por mí, pero no en este momento, igual, tu me enseñaste la perseverancia, pues, ella es el amor de mi vida y lucharé por ella.

-¿Lucharás? ¿Cómo lucharás?

-No sé mamá, saldré a devorarme las noches y a hacer lo que ella me dijo que hiciera para ganarme su corazón.

La mamá golondrina incrédula no vio lo que su hijo planeaba entre manos, esa noche lo vio salir, él fue volando, cada vez más alto y más alto, iba a hacerlo, por ella, arriesgando todo, ser atrapado, morir en el intento, pero lo iba a intentar, batió sus alas, llegó, la tomó y la bajó para ella, esa noche, la Panda Maria recibió de manos de la Golondrina, la estrella más brillante de todo el universo como prenda del amor que le tenían, sonrió, lo besó y siguió recibiendo la visita de su golondrina amada.

12 comentarios

  1. Es tan hermoso lo que escribiste, un poema desperezado en prosa, como dijo Vico, que quieroserunapanda.MIl besos,hijo! (y aún suspiro)

  2. Aiiiii , juro que me emocione… me dejaste un nudo tan catastrófico entre mi vos y este aire denso.Es tan sutil, tan romántico y onírico, cita implícita a un amor imposible; amores decadentes e inaceptables, debo decirte que lo que expresas tiene mucha cabida en este mundo, diferentes amores se ven tocados, eso me limito decir.Diferencias, que son las diferencias?Un abrazo, te felicito.

  3. es tan genial como el salchichón con limón ..me inspira,me llena de colores y de gomitas rojas …SOLO ROJAS! las amarillas son muy fó.bueno,ya chao.

  4. Hermosoooo!Encima me encantan los pandas 🙂 es mi animal preferido! Y esta sosteniendo una estrella, qe tb me encanta jaja.. Te robe la foto jajaja..Espero qe estes bien, JuanSe..Un beso y dos abrazos!ViiCkO.P.d: No pude conseguir la tortuga ¬¬

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