Hasta que la muerte nos separe

 
-Recibe éste anillo como muestra de mi amor y el cual mientras lo lleves puesto dará certeza de nuestra unión- dijo él, al tiempo que le ponía un anillo de fibras de coco en su mano izquierda.

-Recibe ésta manilla de tu color favorito como muestra de mi amor y la cual mientras la lleves puesta dará certeza de nuestra unión- dijo ella, al tiempo que amarraba a su mano derecha una manilla.

-Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia- dijo él y entre sonrisas y un beso sellaron su amor.

Así fue la ceremonia que ambos se inventaron, así fueron sus votos, sus promesas, sin testigos, uno al lado del otro, el brindis fue con granizado de café y el pastel de bodas fue un ponqué que en dos mordiscos comieron y la cena estuvo acompañada de alitas picantes con ensalada de lechuga y maicitos. No hubo testigos, no hubo cura, no hubo vestidos lujosos, ni carro tirado por caballos para abandonar la iglesia, de hecho, no hubo iglesia, simplemente dijeron las palabras y se casaron. Ése día fue sensacional, como muchos de los que vivieron juntos, pero no todo es así tan color de rosa y un día se separaron, fue difícil para ambos, lloraron, gritaron, se dijeron cosas, pero al final se separaron. Sus planes fueron de una manera asi de simple echados a la basura, ella se fue con lagrimas, él con lágrimas la recordaba. Nunca cerraron la puerta y pensaron en sus oportunidades.

-¿Quieres morir a mi lado?- preguntó ella.

-Si, hasta que la muerte nos separe.- respondió él.

-Entonces moriremos juntos, tal vez éste no sea el momento, pero cuando volvamos a reencontrarnos, lo haremos. Y así moriremos felices.- dijo ella.

Luego de un tiempo, volvieron a encontrarse en el camino, iban ambos en direcciones contrarias, sonrieron, se acercaron, se miraron, conversaron como la primera vez, caminaron, comieron esos snacks de maíz que comieron el día que se conocieron, se tomaron de la mano, él sintió como la mano izquierda de ella, llevaba el anillo, ella vio como la mano derecha de él seguía iluminada por el fosforescente color que llevaba en su muñeca.

-No te he olvidado- dijo él.

-Yo tampoco- respondió ella.

-Veo que aun llevas contigo la prenda de nuestro amor y yo pensé que había sido el único que la cargaba.

-No, mira que fue algo que prometí y que no podía romper, porque siempre guardé la esperanza.

Después de ése día empezaron a salir nuevamente, se veían casi a diario, después del trabajo, después del estudio, se veían y pasaban momentos agradables, tan agradables como en los viejos tiempos.

-¿Te quieres casar conmigo?- preguntó él.

-¿Otra vez?- contrapunteó ella.

-Pero ahora sí en serio, como lo querías, con un vestido largo y blanco, en una iglesia hermosa y con una recepción en un campo abierto, tal y como lo soñaste y siempre me lo dijiste.

-Si, me siento capaz de hacerlo.

-Hasta que la muerte nos separe.-dijo él.

-Cierto, Hasta que la muerte nos separe.- respondió ella.

Todo estuvo dispuesto, el día caluroso, el vestido hermoso para ella, él con su traje informal, pero sin perder la elegancia, todos los invitados esperaban en la iglesia y ambos estaban felices de verlos juntos.

-…Para amarla y adorarla por toda la eternidad?- dijo el sacerdote.

-Acepto.- respondió él.

-…Para amarlo y adorarlo por toda la eternidad?- volvió a decir el sacerdote.

-Acepto.- respondió ella.

-Entonces por el poder que me otorga la iglesia, los declaro Marido y Mujer, puede besar a la novia.

Ambos sonrieron, se tomaron de la mano –hasta que la muerte nos separe- dijeron, y luego se besaron.

La humedad de la saliva mojó el veneno que llevaban en los labios, era un veneno letal, que apenas entrara en contacto con la saliva se demora 5 segundos en acabar con la vida, ambos cayeron al suelo, tomados de la mano, sonrientes. Ya nada podría separarlos.

13 comentarios

  1. Sí,sí,sí!!!! Me lo imaginé!!! Hiciste que leyera cada vez más rápido, para llegar al final!!!! Me quedé sin respiración!Buena historia,Juanse! Mirá si será buena, que, aún con final anticipado, nos hace leer desesperadamente!!!Besos,meu filho!!!!

  2. Juanse…uff..que dolor tan inminente…Pero no es dolor lo que se desea no?Te ha quedado muy bien chico, pero que muy bien. Enhorabuena!Un beso sin veneno para ti!!

  3. Woh! Cuan genial, Cuan horror. Dicen que las bodas matan aun estando vivo; pero estoy seguro que esta no fue la ocasión de ellos.Genial Juanse, tu fluidez para relatar es fantástica.

  4. Muy buena la historia y un lindo final, ya nada los separaría porque habían quedado definitivamente separados. Que es la muerta sino la ausencia de todo.Un abrazo Juanse.

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