Sorpresa


a danii, para sacarle una sonrisa.

Foto: Google

Todo estaba saliendo a flor de piel, como lo había pedido, el día había sido soleado y ya una tarde color rosa empezaba a caer en el horizonte. Me vi ahí parado en la entrada de la Universidad de Primavera, a eso de las cinco y treinta de la tarde, llegué con una hora de anticipación para esperarla, ella salía a las seis y media.

Llevábamos varios días saliendo, aunque siempre amenacé con ir a recogerla, no creía, dijo que no le gustaban las sorpresas, pero en el fondo me había dejado dicho que sí, que sí le gustaban, solo que no le gustaba que le dijeran que le tenían una sorpresa, sino que si se iba a hacer, que se hiciera de inmediato, sin avisarle, para ella no estar prevenida.

Me miré de arriba abajo, la gorra bien puesta, la camiseta limpia y verde, es su color favorito, el jean oscuro que siempre hacía juego con esa camiseta y los tennis negros nuevos, en mis manos los regalos, en la derecha una caja de chocolates y en la izquierda seis girasoles, era una sorpresa que la haría irse de para atrás.

Mientras esperé, me senté en las afueras de la universidad, saqué el libro que llevaba en el bolso y me puse a leer, así disipé la espera, un par de mentas en mi boca y sonrisa, una sonrisa que exprese lo que sientes y lo que ibas a hacer.

Llegó la hora, eran las seis y media y todos empezaban a salir, me paré y miré hacía la entrada esperando verla salir. El tiempo pasaba y ella no aparecía, eran las seis y cuarenta, así que tomé el celular y la llamé.

-Aló- respondió al otro lado.

-Hola, ¿Cómo estás?- Le dije.

-Ay, Hola, muy bien y ¿tu?.

-Bien, oyeme, ¿Dónde estás?

-Saliendo de la Universidad.

-¿Si? Y yo ¿por qué no te veo?

-No se, pero estoy parada en la entrada principal.

-Yo tambien.

-Si, claro, no te creo.

-En serio, estoy de camiseta verde y pantalón oscuro, con unas flores en las manos.

-Mmm, pues acá en la entrada principal, no hay nadie.

-¿Segura?

-Totalmente.

-Perdona, ¿Dónde me dijiste que estudiabas?

-En la Universidad de Primavera.

-Pues bueno, acá estoy parado en la entrada principal y tu tambien, por qué razón no nos vemos.

-Mi vida- dijo- Disculpa, ¿En qué sede estás parado?

-En la entrada principal de la sede central de la Universidad.

-Ah, con razón, es que yo estudio en la sede sur.

-Ah bueno, entonces luego hablamos, qué te vaya muy bien-

Colgué el celular, agaché mi cabeza y tomé el bus que pasa por la entrada principal y me trajo hasta mi casa.

8 comentarios

  1. Ah el final es triste, pero muy bonito!!Sus escritos le llegan a uno, y lo mantienen "conectado" a todo lo que pasa…Por cierto muchas gracias por el comentario en mi blog :)Estoy de acuerdo.Vos escríbis muy bonito, una belleza en las palabras indescriptibles!Qué estés bien,abrazos y una flor 😀

  2. Mostro es el primero q leo… algun dia tenia q empezar, felicitaciones mostro.Psd: Eso no me sono a cuento… a mi me late q te paso de vdd jajaja me tenes q decir si si.Porto…

  3. Un claro ejemplo de lo que sucede cuando los caminos se separan, jeee…Bromas aparte, me gustó la manera de enfocar el encuentro y las emociones… Tienes un don especial para expresarlas!Un abrazo, Juanse!!

  4. …y esto puede terminar antes de que tomes el colectivo,por ejemplo,guardás el celular y te cruzás con la profe (o sea,yo) y le regalás los girasoles que ella adora…y también los chocolates.Muy bueno,Juanse!Sos un gran cronista de situaciones,y la construcción de tus diálogos son perfectos.Mil besos!

  5. jajajajaja… Que triste juanse… Si no te hubieras equivocado hubiese sido lgo maravilloso para la niña… Que binita sorpresa le tenias preparada… :(… No pude evitar las ganas de reirme!!!Un abrazo!

  6. parce…me imaginé algo así…no sé si era predicible…pero no deja de ser bueno…muy bueno…parce, un abrazo y excelente esa continuidad en la escritura…

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