Ganador De Survivor: Un Colombiano Del Común

chaplin

Jaime tiene 47 años y llora todas las noches. Llora porque luego de tanto tiempo de vida se dio cuenta que ya le era imposible lograr lo que siempre deseó.
Tiene dos hijos a los cuales ha visto crecer horizontalmente, pues sale muy temprano en la mañana y vuelve muy tarde en la noche para así, trabajando más de la cuenta, poder suplir sus necesidades, pero muchas veces no alcanza y en varias oportunidades sus hijos le han dicho que tienen hambre. Llora por no poder darles lo que ellos se merecen.
Trabaja en una fabrica, se gana el salario mínimo legal vigente en Colombia, 515.000 pesos (unos 251,9 dolares) y tal vez es por esto que no puede darle de comer a su familia.
En su casa viven él, su esposa, sus dos hijos, Jaime es el unico que trabaja.
Su casa está ubicada en un barrio popular de la ciudad de Medellín, es arrendada, lo que implica que mensualmente se gasten 180.000 pesos (unos 90 dolares), además de los servicios públicos que le cuestan a Jaime unos 120 mil pesos (60 dolares) y el mercado que está oscilando para los cuatro comer un poco, unos 200 mil (100 dolares aproximadamente).
Según estas cuentas, Jaime de los 515.000 pesos que se gana mensualmente, en gastos del hogar se le van 500.000 pesos y solo le quedan 15.000 pesos para el resto de mes costearse pasajes y demás gastos, teniendo en cuenta que no come nada en el trabajo y que muchas veces ni lleva almuerzo para que no escasee la comida.
Jaime llora todas las noches, llora porque le parece injusto trabajar tanto tiempo al día para tratar de supervivir con un salario que cada vez es más humillante, llora porque quiere darse lujos, como un viaje o una comida con su familia en un restaurante, llora porque le duelen los pies de tanto caminar, pues los 15 mil pesos que le quedan le alcanzan solo para una semana de pasajes, llora porque sus hijos mueren de hambre, llora porque él también muere de hambre, llora porque muchas veces ve a sus hijos llorar, ve a su esposa llorar, llora porque no entiende como es posible que todo suba hasta un diez por ciento, menos el sueldo que devenga y que gana honradamente, llora porque a excombatientes de grupos armados (paramilitares) les pagan por haber asesinado, extorsionado y secuestrado, más del doble de lo que él devenga, de hecho más de lo que gana un maestro en Colombia, llora porque se le hace difícil entender lo que pasa, llora porque sabe que no puede protestar porque puede perder el trabajo, llora porque no entiende cómo muchos viven su situación y aún asi no se unen y protestan en contra de ese régimen impuesto. Pero sonríe, cada que llegan los nuevos rayos del sol y oculta su tristeza tras una sonrisa, cuando su esposa despierta para enviarlo al trabajo.

4 comentarios

  1. Vaya, te quería felicitar por tu traslado a una nueva casa bloguera, pero tu entrada me ha dejado muy triste. Has sabido darle un sentimiento muy particular y me ha llegado al fondo.

    Un abrazo, y que este nuevo blog te dé muchas satisfacciones!

  2. …Y pensar que la mayoría de la población Colombiana vive en esas condiciones y quizá mucho peor.
    Pero vuelvo y digo, en éste país se nos ha impuesto callar… 🙁

    Un abrazo!!!

  3. Sí, es necesario comenzar una revolución desde abajo, de lo contrario seguiremos sumidos en el mismo sistema y cambiando día a día la inconformidad por una falsa sonrisa para poder servirle al sistema creyendo que no existe otra manera de sobrevivir…
    HAY QUE REPLANTEAR LAS COSAS DE MANERA CREATIVA

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